Tras un siglo sin escribir, vamos a intentar llevar esta nueva temporada en condiciones, apuntado tiempos y demás. Estamos a 13 de octubre, y este domingo corro la primera carrera importante, la Carrera del Csic. Un 10.000 no muy rápido, pero que servirá para ponerme en mi sitio. Pero antes de esta carrera ya he disputado unas cuantas, así que me pongo a comentarlas.
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martes, 13 de octubre de 2015
jueves, 10 de mayo de 2012
Rock'n'roll Maraton de Madrid 2012
Con un entrenamiento mediocre tanto en lo físico como en lo psiquico me presente hace tres domingos a correr la que fue mi octava maraton que se dice pronto. El balance es muy negativo. Tan sólo una vez he conseguido bajar de las 4 horas y tan sólo he conseguido hacer dos corriendo sin detenerme ni un momento. La de hace tres domingos, ni de las mejores ni de las peores, del montón como el Sr. Chinarro.
En la salida había tres clases de corredores. Los profesionales que íbamos con dorsal y preparados teóricamente para completarla entera. Eramos mi padre, mi cuñado y yo. Estaba Murat que tras los 26 km. del año pasado, pensaba avanzar un poco más y quien sabe si acabarla y estaba Toñin que tras un tiempo sin correr nada, se animo a rodar un poco, echarnos una mano y comprobar de primera mano cual es el ambiente de una Marathon. Victor este año no la corría, y estuvo animando en varios puntos del recorrido. A Quique y a alguno más no les vimos ni en la salida, ni en el recorrido ni mucho menos en la llegada. Eso de salida, luego a lo largo del recorrido se irían añadiendo diversos rostros conocidos.
A las 9 en punto se da la salida. Buen día para correr. Se me olvida que antes de salir toca cagar. No me gusta cagar antes de correr. Me gusta salir de casa con los deberes hechos. Ya es un mal síntoma. Voy preparado con mis toallitas húmedas. Pero con las prisas se me olvida dentro del habitáculo cagadero mi cinta de samurai. Encima no me acuerdo donde he entrado, por lo que tras dar las oportunas explicaciones a los primeros de cada fila, tengo que entrar en diversos cagaderos hasta que al cuarto que entró doy con mi cinta de samurai en el suelo. Afortunadamente esta limpia y mis temores de que alguno la hubiera usado para limpiarse el culo por lo que se ve eran infundados. Aunque si llego a tardar un poco más no se que hubiera pasado.
Bueno, pues se da la salida, que parece que me cuesta salir. Igual que el día de la carrera. Salgo tosco, muy lejos de ese correr fácil y gacelesco que me caracteriza. No llevo música, quiero disfrutar de la prueba y de la compañía de mis amigos durante esa primera parte de la Maraton. Pero no contaba con que otro de los integrantes del grupo tenía otros planes. Mi padre, quien si no. Empezamos a marcar ritmos entre 5,10 y 5,20 y yo no voy fácil. Murat también se queja y a Toñin no le da ni para protestar. Hasta que llegamos al puente del km. 12, el de la Calle Raimundo Fernandez de Villaverde a mi se me hace eterno. Esa primera parte de la Maraton es prescindible. Ahora viene la mejor parte de la Maraton. Esas grandes noticias se las comunico a Toñin y su respuesta es casi sin palabras, con lo que me da a entender que su mejor parte ya va a ser coger las de Villadiego. A estas alturas mi padre y mi cuñado nos llevan unos metros de distancia. Murat, Toñin y yo vamos mas descolgados. El paso del 10.000 lo habíamos hecho en 54,31. Y el paso del 15 lo hicimos en 1.20,57. 26,20 en 5 km. a menos de 5,15. A la altura del km. 16 por Alberto Aguilera, Toñin se retira y nos quedamos los 4. Me dio rabia porque justo se retiró cuando llegaba lo mejor, Fuencarral, Sol y la Calle Mayor. La situación no cambia, mi padre tirando, mi cuñado a su lado y yo con Murat más atrás quejándonos. Al paso por la Catedral de la Almudena y por el Palacio Real Murat ya va descolgado del todo. Primero me quedo yo, y luego se queda con el mi cuñado pero al no aflojar mi padre ya es carne de cañon. Le dejamos atrás y nos marchamos los tres juntos. Yo enfadado, le digo a mi padre, pero que estás haciendo?? tendrás que ir muy fuerte, porque si no no lo entiendo..Para mí que el pensó, yo caeré, pero a alguno me llevo por delante antes.
Pasamos la media maratón en 1.54,29, casi seis minutos mejor que el año pasado. y enfilamos la Avenida Valladolid y el Paseo de la Florida. Para entonces casi antes de entrar a la Casa de Campo mi padre da síntomas de perder fuelle. Entramos en la Casa de Campo y mi padre tras hacer un par de kilómetros la goma, se descuelga definitivamente. Km. 28 y nos hemos quedado solos mi cuñado y yo. Ahí vivo mis mejores momentos aunque no son de disfrute total. Incluso suelto a mi cuñado unos metros pero se que es circunstancial.
Cuando llegamos al 32 en la salida de la Casa de Campo, vemos a mis sobrinos, Constan y Guerra. Nos preguntan por mi padre y cuando le decimos que va atrás se van todos para atrás menos mi sobrina. Así que vamos mi cuñado, mi sobrina y yo. A mi, no se si sería por ese pequeño guirigay, o seguramente por la subida del lago, las fuerzas me han abandonado como el desodorante y más que las fuerzas, la cabeza. Pese a que de ritmo no voy mal, mi cabeza se cansó y no encuentro motivaciones. Aguanto un par de kilómetros más con ellos y en el 34 decido parar. Y ya volvemos a la conocido, ando, corro, ando, ando, corro, ando, ando, ando, ando, corro....Afortunadamente, muscularmente no voy tan mal como otras veces por lo que por lo menos andar ando bien. Pero ya he entregado la cuchara y tan sólo en los avituallamientos me entrego totalmente bebiendo con ansia todo el liquido que puedo.
Rodeo el Retiro y tras pasar la Puerta de Alcalá me encuentro a Murat que aguanto hasta el km. 27 corriendo y luego tomo el transporte público que tan caro se ha puesto. Entramos en el Retiro y nos ponemos a correr que por lo menos la familia me vea en acción. A falta de unos doscientos metros veo a Raquel con Lucas y Marco y me llevo a los dos a meta. A uno de la mano y a otro en brazos. Mi padre aparece desde atrás y al final entramos juntos como si hubiésemos hecho la carrera perfecta. Entro más mareado que emocionado. Sin buenas sensaciones, y sin la alegría de otras entradas en la Maraton. La marca 4.17 ni fu ni fa, bastante mediocre como fue esta edición de la Maraton, al menos para mí.
Tiempos:
Ruben: 4.00,03 indudablemente, el mejor. Es su año y lo ha refrendado ganando en la prueba más difícil. La aparición de Mónica le hizo no flojear cuando las fuerzas le abandonaban.
Mi padre: 4.17,38. Para mí, táctica errónea. Si no hubiera tirado tanto, hubiéramos podido salir con Murat y con el mismo de la casa de Campo y a lo mejor mi cuñado hubiera bajado holgadamente de las cuatro horas y los demás haber estado en torno a ese tiempo. No reconoce su error, pero ya sabemos como es.
Yo: 4.17,38. Carrera fallida, no tanto de piernas como psicológicamente. Me vine abajo al salir de la Casa de Campo.
Mención aparte merece Constan, Guerra y mi sobrino porque no es normal que si vamos tres personas y hay cuatro para ayudar. Tres se vayan con uno y una con dos. Así paso que mi padre iba con tres "ayudantes" y yo tuve que hacer los últimos 8 kilómetros más sólo que la una. La próxima vez ORGANIZACIÓN, POR FAVOR.
jueves, 5 de mayo de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Maraton Popular de Madrid (2011)




Vamos con el tema, que diría Luis Aragones. Hace ya más de una semana que corrimos la Maraton y todavía me sigo acordando de esos últimos kilómetros épicos, probablemente donde he tenido las mejores sensaciones en los dos últimos años corriendo.
Como había comentado, iba al Maraton con una falta de kilómetros que posiblemente me pasaría factura, pero en cambio, las dos últimas semanas anteriores a la Maraton las sensaciones y los entrenos me habían salido muy bien. Pero la idea seguía siendo retirarme en la media o en el km. 25 como máximo.
Se da la salida y tan sólo mi cuñado y yo vamos de la partida. Nos acompaña Murat, mi compañero de la universidad que poco a poco se va haciendo un asiduo. También nos juntamos con el grupo de Victor, el compañero de mi padre con lo cual estamos bien acompañados.
El día acompaña, una temperatura cercana a los 8 grados, y no hay amenaza de nada, ni de lluvia ni de calor tórrido.
Se da la salida y cometemos un pequeño fallo colocándonos muy atrás. Tardamos cinco minutos justos en pasar por el arco de salida. Los primeros kms. son relajados. Demasiado diría yo. Hasta llegar a Plaza Castilla vamos más pendientes de no perder contacto con los conocidos que de correr. Victor ya se ha ido por delante en busca de mejores ritmos, y nos quedamos mi cuñado, Murat, yo, Jose y Quique. Los ritmos más cercanos a 6 minutos el km. de lo que yo quisiera. Hasta el km. 10 las cosas siguen igual. Disfruto de la carrera, aunque mis sensaciones musculares no son del todo buenas. Mi cuñado se descuelga de vez en cuando obligado por la próstata más que por la falta de fuerzas. Pasamos el 10.000 en 57.18, demasiado lento, pero no estaba pendiente de los ritmos.
Nos adentramos en los mejores tramos de la Maraton..Fuencarral, Callao, Sol y se aprecia mucha menos animación que otros años. Murat disfruta como un enano y comprueba porque la Maraton es distinta a otras carreras. Cuando pasamos por la media Maraton ya nos hemos quedado mi cuñado, Murat y yo sólos. Vemos a mi padre que lesionado no ha podido salir de la partida. Nos grita: !!Menuda mierda de tiempo que lleváis, para eso mejor que os retiréis", yo le contesto: ! Así se anima Papa, tú siempre sabes como motivarnos!. Es nuestro Mourinho particular.
En la Avenida Valladolid los descuelgues de mi cuñado se hacen más preocupantes. Yo voy con Murat que me avisa ya de su retirada, así que en el km. 25 me quedo ya sólo con mi cuñado a unos 10 metros. Ya no contemplamos la retirada. Vamos para "alante" y que sea lo que las fuerzas y nuestra cabeza quieran.
En la Casa de Campo voy teniendo cada vez mejores sensaciones. Nada que ver con el año pasado. Tan sólo el tener que estar pendiente de si mi cuñado se descuelga hace que no disfrute como mis fuerzas me permitirían. A la salida de la casa de campo, hacía el km. 31 está mi padre que ya me anima de verdad, empezando a creerselo él también y !sorpresa!, sale nuestro Ronaldinho, Rubencín, para correr hasta la meta con nosotros. El positivismo de mi sobrino se me contagia y cada vez estoy más seguro de mi. Suenan los Strokes en el Ipod. La vida puede ser maravillosa, decía Montes.
Mención especial para Guerra, Maxi y Constan que quedaron con nosotros para acompañarnos en los últimos Kms. y se fueron antes de que llegáramos. Menudos compañeros.
En el km. 34 y tras comprobar que mi cuñado ya no puede salir de su ritmo, me marcho sólo. Mi sobrino que me sirvió de muchísima ayuda, sobre todo moralmente, se queda con su padre. Yo que voy bien, incremento el ritmo. Hasta llegar a Atocha se suceden pensamientos de mis hijos, de mis series, de mis novias, de mis exnovias, de mis mujeres, amantes y hasta de mis suegras, ah!, las suegras, que cansinas son...Y cuando llego a Atocha sé que ya llegamos. Subo Alfonso XII y veo a mi padre. Levanto la mano a lo lejos y la cara de sorpresa que pone mi padre no se me olvidará nunca. Supongo que no confiaba mucho en mis posibilidades, era normal, yo tampoco. Los dos últimos km. los hago con él, y los disfruto y mucho. La entrada en meta la hacemos cogidos de la mano, emocionados y dejando un momento para el recuerdo. La verdad, una gozada, poder entrar en meta en la Maraton con mi padre. Llevo 6 y era la primera vez que lo hacía.
Más tarde entraría mi cuñado que explotó en los dos últimos km. Se comporto como un jabato, y acabó en el Samur como acostumbra. Luego la espera, encontrarnos, y contarnos como fue la cosa. Y felices emprendimos de vuelta el camino a casa y este año no dije: este año es el último. Porque no lo es. El año que viene volveré.
Resultados:
Victor: puesto 1421, tiempo 3.22,29. Pasó la media en 1.39,29
Yo: puesto 5117, tiempo 4.04,13. Pase la media en 1.59,52
Ruben: puesto 6184, tiempo 4.18,46. Paso la media en 1.59,46
Jose Luis: puesto 6870, tiempo 4.30,30. Pasó la media en 2.00,17
Enrique: puesto 6884, tiempo 4.30,52. Pasó la media en 2.00,17
Total llegados: 7998
lunes, 26 de abril de 2010
Maraton Popular de Madrid (Mapoma 10)

Ayer corrí mi 5º maratón y fue un desastre. No me salió nada bien. La imagen que se me va a quedar grabada fue apoyado en un árbol del retiro vomitando que parecía se me iban a salir las tripas mientras mi familia me miraba entre la preocupación y la incomprensión. El viaje de vuelta a casa se me hizo eterno, cuando llegué me metí en la ducha, momento que suele ser el de la relajación después de una dura carrera. En mi caso no, otra vez me puse malísimo, volví a vomitar, ya casi sin nada dentro, pero con el cuerpo dándome unas contracciones que parecía fuera a parir. Lógicamente no comí nada, y me fui a la cama. No conseguí dormir, pero me fui tranquilizando. Hacía las 19 horas empecé a estar mejor. A las 20 horas ya tenía hambre, y empecé a sonreír. Ya estaba Lucas diciéndome que si echábamos una carrera.
Todo empezó a las 9 de la mañana. Había tenido una semana extraña, con un cansancio sin motivo aparente, y problemas de elección de colegio del niño, la ITV que no me la pasaron los cabrones..en fin una semana movida que no me dejo entrenar ni un día. Pero pensaba que me vendría bien un descanso antes de la batalla.
El tiempo daba miedo. 16º a las 9 de la mañana no hacía presagiar nada bueno. Se mascaba la tragedia. Se da la salida y vamos distantes, como si nos diera vergüenza ir unos con otros. Eso lo suele hacer mi sobrino cuando va con nosotros, como para decir, eh, que yo no conozco a estos paquetes. Mi padre unos metros delante. Yo atrás. Mi cuñado más atrás. Los 3 compañeros de mi padre cerca. Llegamos a Plaza Castilla, bajamos, repecho, bajamos. Km 8, ya le comentó a mi padre, - llevo 8 y parece que llevo 30. No voy suelto.
Hacía el km. 12 vemos a la familia animándonos. Me da un pequeño subidón. Se agradece muchísimo, más de lo que ellos se piensan. Viene la parte más bonita de la carrera..Cuatro Caminos, Bravo Murillo, Callao, Sol, Palacio Real..Hacía el km. 19 volvemos a ver a mi madre y compañía y me preguntan que que tal? Hago movimiento con la mano de decir, -podía ir mejor la cosa.
Pasamos la media maratón en 1.55. Dos minutos más que el año pasado y en sensaciones un mundo peor. Llegamos a Principe Pio, km. 24 y mi padre dice que se retira, no va bien, y aunque no se le ve muy convencido yo le animo a dejarlo. Seguimos mi cuñado, yo y un compañero de mi padre y nos adentramos en la casa de campo, en la puta casa de campo.
Y ahí empezó mi calvario de verdad. Hacía el km. 26 veo que no voy, voy muscularmente muy tocado, y psicologicamente me vengo abajo. Pienso si voy así ahora como coño voy a llegar con lo que me queda. Me pongo a andar, le digo a mi cuñado que siga. Me quedo solo. Ando, vuelvo a correr otra vez. Me voy encontrando intermitentemente con el otro hombre que va igual que yo. Consigo salir de la casa de campo, pero ya no soy yo. Mi cabeza divaga. Si hubiera estado bien me hubiera metido en el metro. Voy mareado, ando mucho, corro poco. Km. 34, Ya no corro, estamos al otro lado de lo que queda de rio. Ando y cada vez más despacio. Voy zombie. Me siento en un bordillo dos o tres veces. No puedo más. Ya me quité la música, la cinta de luchador y todo. Busco una estación de metro. Me quiero ir. No puedo.
Km. 37. Tengo ganas de llorar. No puedo dar un paso más. Las piernas no me sostienen. Pasamos cerca de Puerta de Toledo y me voy a la estación de metro. ESTA ES LA PEOR DECISIÓN QUE PUDE TOMAR. Me cuelo detrás de un abuelo. Tengo que llegar a Opera, hacer transbordo y de allí a Retiro. Yo con mi dorsal y la gente mirándome. Día de Rastro. No cabe un alfiler. Me mareo. Me pongo de cunclillas. La gente me mira. Me da todo el mundo asco. Me quiero ir a casa. No quiero volver a correr. Las dos últimas estaciones fueron de los peores minutos de mi vida. ETERNOS.
Me bajo del vagón, y me tengo que sentar en un banco unos minutos para intentar coger aire. Salgo al retiro y voy andando hasta ponerme en la larguísima recta final. Troto, busco a mi niño, a Raquel, a mi madre, a mis sobrinos..Al final me ven a mí. Yo ya no veo a nadie. Lucas conmigo me ayuda en los últimos metros. Alguna lágrima se me saltó. De emoción, de dolor, de alegría de estar con Lucas, no se. Le digo a Lucas que levante las manos en meta. Se me juntan cuarenta mil emociones al mismo tiempo. Estoy hundido. Se terminó.
Mi entrada 4.37, habiendo hecho 41km. y pico, y retirandome. Iba mal andando, pero fui peor en el metro.
Mi cuñado el único que mantuvo el tipo. 4.09, un gran maratón para el día que hizo.
Mi padre retirada km. 24. Constan retirada km. 19. Pinturas retirada km. 25
sábado, 24 de abril de 2010
Mañana es el día
Bueno, después de tantos entrenamientos, kilometradas y demás, ya estoy preparado. Mañana es el día del que será mi 5º Maratón. Creo que llego bien, con mejor ritmo de carrera que nunca, pero bueno, con este calor que hace (se esperan temperaturas de hasta 25º) cualquiera sabe. La corremos los 4 de siempre. Mi padre, mi cuñado y yo a intentar bajar de las 4 horas y Constan que ira a su ritmo. Una carrera brutal sería bajar de 3.45. Bajar de 3.50 sería una gran carrera. Entre 3.50 y 3.55 sería una buena carrera y bajar de 4 horas, normal, lo esperado. Todo lo que sea pasar de 4 horas, es tragarnos más calor, aumentar el riesgo de desfallecimiento y eso supondría que la cosa no ha ido bien.
Estoy nervioso, pero ya siento la emoción. Hoy a beber, comer hidratos, e intentar estar tranquilo.
Dejo este Wake Up de Arcade Fire, una canción que me ha estado acompañando en los días de entreno y como no, mañana será de la partida en mi Ipod. Me da fuerza, me despierta. Que todo salga bien y a disfrutar.
jueves, 30 de abril de 2009
Maraton Popular de Madrid (Mapoma 09)
pendiente de escribir la carrera de Pantoja, pero bueno lo último es lo último, así que vamos con las sensaciones que me ha dejado esta Maraton ( y ya van 4), quien me lo iba a decir hace unos años.Se me acaban los adjetivos ante lo que supone una prueba como esta, misticismo, épica, sufrimiento,
cada año que la corro mejores sensaciones me deja en
cada año que la corro mejores sensaciones me deja en
todos los sentidos. Vamos con el ladrillo.Tras una buena preparación, al menos a mi juicio, las dos
últimas semanas las pase entre algodones por una fastidiosa periostitis que me impidió entrenar como me hubiera gustado. Al final el reposo surtió efecto. El día antes, muchos nervios, cansado de espaguettis, me voy a la cama.
El domingo me levanto mal, muy mal. Tengo la tripa horrible y no puedo ir al servicio. Mal asunto.Voy a casa de mis padres para irnos a Madrid y ya voy al servicio por primera vez. Pero no mejoro.
Aparcamos en el Congreso y llevo la cara blanca. Casi no hablo y pienso en que con el dolor de tripa que llevo no paso ni del km. 5. Nos cambiamos y vamos para la salida.
Estamos mi padre, Ruben y yo que la vamos a disputar entera. Constan sale hasta el km. 3 y luego entrará en la media maraton para ayudarnos. Mi sobrino también entrará al final. Y Guerra y Maxi harán los últimos 10 km.
Ya estoy en la salida y no puedo aguantar. Me voy a los baños móviles. Un asco y más asqueroso que lo dejo yo. No tengo papel, así que me cojo mi camiseta que la llevaba para el frio y luego tirarla y me limpio con ella. Espero que nadie la cogiera y se limpiara el sudor de la frente, jeje.
Como nuevo, parezco otro. Ya hasta sonrio. Empieza a llover pero yo se que pase lo que pase me he quitado un peso de encima, y bien suelto que iba ese peso, jeje.
Salimos tranquilos, pero muy adelante. Vamos pasando en ritmos cercanos a 5.30. Los primeros km. son cuesta arriba hasta Plaza Castilla. Llueve mucho , pero llevamos unas bolsas de basura puestas que nos impiden mojarnos. Constan ya nos ha dejado. Seguimos devorando km. con muy buenas sensaciones. El km. 10 lo hacemos en algo más de 53 m. El recorrido se hace más amable y nos podemos soltar un poco, pero sin alegrarnos demasiado.
Vemos a mi madre, mi hermana, y mis sobrinos en la glorieta de Bilbado. Nos dan ánimos. Todo es felicidad y buen rollo. Hacía el km. 14 piso un socavón, y me cago en too. Pego un grito de cagarse y me paro un instante. Me duele mucho, pero creo que puedo seguir.
Pasamos por la C/Hortaleza con sus Carros de Fuego, Callao, Sol, Mayor, Palacio Real, una gozada. Que esto no pare.
Hacía el km. 19 nos encontramos con mi sobrino y Constan que entran ya. Mi sobrino, un valiente, se hizo más de 20 km con nosotros animándonos constantemente. La compañía se agradece una barbaridad, hablamos, nos relajamos, y sabemos que va quedando poco para entrar en la temida Casa de Campo.
Pasamos la media maraton en 1.53, justo lo que habíamos acordado. Llegamos a la Av. Valladolid, Principe Pio, y nos metemos en la casa de Campo. Mi sobrino y Constan nos van cogiendo el agua, así que no nos tenemos que preocupar ni del avituallamiento. Me voy alimentando muy bien, ciruelas pasas, y un gel pastoso de melocotón. También medio plátano.
En la casa de campo, mantenemos el ritmo. Hace algo más de calor, y muchas veces la carretera se estrecha, pero sigue habiendo ambiente. Me encuentro con un compañero del curro. Me rio. Hablo, grito, rio, estoy eufórico, esto es la ostia. Entra Guerra y Maxi. Vamos 7 tíos en pelotón ahora. Seguimos haciendo comentarios, intentado no pensar en que ya vamos estando cansados. Km. 33 3 horas justas. Seguimos como un reloj. Para bajar de 4 horas, tenemos que hacer los últimos 9 km. en menos de 1 hora. Si no pegamos un gran petardazo esto esta hecho, aunque sabemos que queda lo más duro, por recorrido y por cansancio.
Empiezo a estar muy cansado muscularmente. Me duele todo. Ya casi no hablo. Pero mentalmente sigo muy fuerte. Se que otros años he parado y habrá otros años en que tenga que echar pie a tierra. Pero éste no. Este lo corro hasta meta.
Hacía el km. 37, comienza la subida de Acacias, muy dura. Mi padre se resiente y se descuelga. Anda un poco. Se queda con Maxi y Constan, que le serán de gran ayuda en los últimos km.
Mi cuñado y yo, vamos con Rubencín y con Guerra. Pasando gente, casi incrementando el ritmo.
La Ronda de Atocha se hace interminable, pero por fin entramos en Atocha nos quedan tres km. Subida gorda hasta Puerta de Alcala, y seguimos a buen ritmo. Ya se escucha el griterío de la meta, casi llorando de la emoción, hago ese km. 41.
Muscularmente roto, pero con una alegría inmensa, entro en el Retiro, quedan unos cientos de metros, los de la gloria, los del éxtasis. Vemos a mi madre y mi hermana. Moniquita entra con mi cuñado a hacer los últimos metros. Yo aflojo el ritmo y me pego a las vallas para ver a Lucas y a Raquel. A falta de 200 metros los veo. No quepo en mi. No me importa perder tiempo. Que importancia tienen unos segundos en un momento que vas a recordar toda la vida.
Entro en meta de la mano con mi nene, que el pobre va lo más deprisa que puede. El momento más feliz en todas las carreras que llevo hasta ahora.
El tiempo, 3.55,23, mejorando mi marca en 15 minutos, e inyectándome confianza a raudales para futuros desafíos.
Mi cuñado 3.53.36, sacándome casi dos minutos en esos 500 metros finales de éxtasis. Fenomenal carrera.
Y mi padre 3.59.39 impresionante, recuperándose para poder bajar también de las 4 horas a sus 64 años. El mejor de todos.
Salió todo perfecto. Una gozada.
miércoles, 30 de abril de 2008
Maraton Popular de Madrid (Mapoma)


Hace ya tres días que corrimos el Mapoma y todavía sigo recordando sensaciones, momentos, pensando si pude tirar algo más, o está bien como está. El Maraton es distinto a cualquier carrera. Vas pasando por una serie de etapas en la que se te quedan grabadas a fuego lento tanto las euforias como los sufrimientos, las alegrías y las decepciones. Nunca se olvidan. Se podría decir, y me estoy poniendo cursi, que es una metáfora de la vida. Sales como un niño, contento, juguetón y locuaz. Por el Km. 10 estas rebelde con ganas de ir más deprisa de lo que debes. Por el 20, la plenitud, el disfrutar de la carrera. Cuando llegas al 30 empieza la decrepitud física, y al llegar al final solo quieres acabar y descansar. Los pies cocidos, las piernas rotas, y la cabeza ida, y si no me creéis sólo hay que ver como llegó mi cuñado. Para esta edición se cambió el recorrido y a mi me ha encantado, sobre todo la zona entre la Calle Fuencarral y el Palacio Real, pasando por Puerta del Sol y C/Mayor. Alucinante. La salida a las 9. Se adivina día caluroso con lo que hay que ser precavido. Grupo numeroso, aunque pocos salimos a completarla entera. Tan sólo Constan, Pedro, Rubén y yo. Mi padre y mi sobrino harán parte del recorrido. Paco del chalet, también. Nieto estaba desaparecido, así que nada.
Poco que decir de los primeros kilómetros que pasamos hablando e intentado no perder a nadie, que con la gente que hay es bastante fácil. Llegamos a Plaza Castilla y un olor a churros nos despierta el apetito. Pedro y mi padre marcan el ritmo, y retienen un poco a mi sobrino que siempre va un par de metros por delante. Km. 16 Callao, Rubencín cumple con la primera parte de su recorrido entre ruido de tambores que amenizan la prueba. Pasamos por la Puerta del Sol, Palacio Real, eufóricos. !Qué bonito es Madrid y cuanta gente animando!Km. 19 C/Ferraz comienza una subida que nos avisa que no todo es oro lo que reluce. Vamos lentos, pero seguros. La media maraton nos pilla bajando la famosa cuesta de la Carrera de San Antonio de la Florida. Marcamos 2 horas tiempo real. Nos hemos ido unos minutos, pero lo importante es que vamos bien.
LLegamos a Príncipe Pio, y allí mi Padre nos abandona. Entramos en la casa de campo. La cosa se empieza a poner difícil. El calor aprieta y el terreno se vuelve más duro. Por el Km. 26 aproximadamente mi cuñado se descuelga. Llevaba ampollas en los pies y dolor en la rodilla. El calor para él es mal enemigo. Nos vamos Pedro, Constan y yo, acompañados de un amigo de Pedro que nos llevaría hasta la salida de la casa de campo.
Km. 30. Para entonces el globo de las 4h. ya nos ha pasado, pero estamos incrementado el ritmo. No voy mal, pero queda mucho. Salimos de la casa de campo, y empezamos con las subidas. El maraton es como la liga, en el Bernabeu se disfruta y en el Calderón se sufre, chiste malo. Mi padre y mi sobrino hacen otra vez acto de presencia hacía el km. 32, en plena subida. Mi padre se queda para localizar a mi cuñado pero no lo consigue. Sobre el km. 36, Pedro, se tiene que parar a devolver. Con el incremento del ritmo habíamos adelantado otra vez al globo de las 4 horas, con lo que era factible el bajar de ese tope. Y en el km. 37, soy yo el que no puede más. La subida de Mendez Alvaro a Atocha tengo que hacerla andando, con lo que fastidio el bajar de cuatro horas, pero la verdad es que no podía más. Mi sobrino va conmigo dándome ánimos, y rápido volvemos a correr. Mi padre va más adelante con Constan. El desfile de zombies es total. El calor hace estragos y los del Samur se multiplican. Una subida más, la de Menéndez Pelayo, otra vez andando y un par de kilómetritos y la tan ansiada meta. 4,10,17. entrando con mis dos sobrinos, momento para la historia.
En cuanto a los demás, Constan, perfecto, 3,59. Entreno mucho y tuvo su recompensa. Está hecho un torete. Una vez comida la sandía y buscada la gente, nos faltaba uno. ¿Donde está Rubén?. No aparecía, asi que nos fuímos para el coche. Tampoco. Cuando por fin apareció parecía un cadaver. Le habían tenido en el hospitalillo pinchandole y tomándole la tensión. En el km. 40 llevaba 4,10. Pues bien acabo en 4.40. !30 minutos para 2 km!. Los hizo acompañados de miembros del Samur, y nada más entrar se desplomo. Pero consiguió entrar en meta, con dos cojones!.
La mejor maraton de todas las que llevo disputadas, por circuito, por sensaciones, por todo. El año que viene esperamos volver a estar ahí, con más kilómetros de entrenamientos, y a intentar acabarla sin andar ni un metro. La progresión me lo dice. El primer año pinche en el 27, el segundo en el 32, y este en el 37. Lo siguiente es acabarla y en menos de cuatro horas.
Vaya ladrillo que he soltao! ahí es nada!
martes, 24 de abril de 2007
Maraton de Madrid


Pues si, sigo pensando que correr no es de cobardes, porque para completar el recorrido que nos ofrecía el domingo el Mapoma hace falta ser o muy valiente o muy gilipollas. Yo tengo mis dudas en que categoría meterme.
En mi segunda participación en el Mapoma he vuelto a pinchar. El año pasado lo hice en el Km. 27 y este en el 32. Da lo mismo. ¿ En qué he fallado? Yo estoy convencido de que mi problema ha sido mental. A partir del Km.30 empezé a ver una cuesta detras de otra, y me dije, que las corra su padre, si, pero el padre de quien? Supongo que pensaría en la persona que diseñó el recorrido que por lo que hizo, seguro que correr no corre.
Me encontraba bastante optimista, pensando en que no me pasaría lo del año pasado que fui casi a 5 minutos el km. hasta que se me acabo la gasolina. Por eso este año, he hecho una carrera muy conservadora, haciendo el parcial de 5 km. más rapido en 5,28. Pase la media maraton en 1 h. 55m, casi 17 minutos peor que mi marca personal, y para qué? Para nada, porque el resultado ha sido el mismo que el año pasado.
De todos los que corrimos ninguno ha conseguido sus objetivos, que en la mayor parte de los casos era bajar de 4 horas. El más contento era mi cuñado que consiguió acabar en su primera participación, aunque dice que en la vida le metemos en otra de estas. Ya veremos dentro de un año.
En cuanto a mi, no se si haré otro marathón. Cuando acabé lo tenía clarísimo. Esto se había acabado. Ahora con 48 horas de reflexión, se va adueñando de mi una mayor frustración por no haber conseguido el objetivo, y van aumentando mis ganas de revancha. El tiempo lo dirá.
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