Buff, no se muy bien como empezar. La verdad es que estoy tan fascinado que me cuesta describirlo con palabras. Vi
Into the Wild hace tres días y mis sensaciones siguen creciendo. Voy a intentarlo.
La historia.
Últimos años de la vida de
Chistopher Mccandles, joven acomodado de 22 años que tras graduarse en la Universidad de
Atlanta, da un giro radical. Dona los 24.000 dolares que tenía para estudiar derecho a
Oxfam y comienza un viaje sin retorno despojado de todo lo que había dominado su vida anterior. El destino es
Alaska, donde tras aguantar varias semanas en un autobús abandonado, acaba muriendo de hambre.
Sean
Penn tuvo paciencia para poder llevar al cine la historia de este joven americano cuya muerte le elevó a la categoría de nuevo profeta. Diez años fue el tiempo que necesitó la familia para dar el
ok y que todo pudiera empezar. Ha merecido la pena.
La película
Sólo por los paisajes que muestra, desde los rápidos del Colorado, pasando por el desierto de
Arizona hasta llegar a las tierras nevadas de
Alaska, ya merece la pena verla. El reparto es heterogéneo, dando el protagonismo al joven actor
Emile Hirsch, que pese a su apariencia de actor de películas de
Disney tipo Colmillo Blanco, logra superar el reto. Está flanqueado por grandes actores como la esplendida
Catherine Keener o el anciano
Hal Holbrook, nominado al
Oscar por este papel. Sean
Penn logra plasmar una historia real desde la admiración pero sin caer en el endiosamiento. Aunque
Into the Wild podía haberse emparentado con
Grizzly Man, yo la veo más cercana a Una Historia Verdadera, la esplendida película de David
Lynch. Ambas son concebidas como
Road Movie donde el viaje importa tanto o más que la motivación del mismo. En cualquier lugar del mundo hay un rincón que nos hace crecer y despertar más allá de la realidad en que vivimos.
Capítulo aparte es la música, que engrana perfectamente la épica de los paisajes con la trayectoria vital de los personajes.
Eddie Vedder, consigue unas canciones llenas de sentimiento, que rezuman naturaleza, estando integradas en el
film de modo ejemplar. Las nominaciones a los
Oscar han brillado por su ausencia. No merece la pena ni comentarlo.
Epílogo
A algunos les parecerá un lunático más, un chaval que se creía muy inteligente porque leía a clásicos como
Tolstoy y
Whitman. A otros les parecerá un
gurú, un hombre que se atrevió a tirar todo por la borda y consiguió vivir y morir sin convencionalismos sociales. Renunció a todo lo bueno y lo malo, y se fue. Probablemente el radicalismo de su propuesta lo mató. Como dejo escrito en una carta a su anciano amigo "El núcleo esencial del alma humana es la pasión por la aventura... No eches raíces, no te establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada, renueva cada día tus expectativas... Solo tenemos que ser valientes, rebelarnos contra nuestro estilo de vida habitual y empezar a vivir al margen de las convenciones"